lunes 28 de noviembre de 2011

Subidos en el azul

Subidos en el azul, así acabamos los 13 que fuimos a la Peña del Águila. Éramos todos los que fuimos, no faltaba nadie.

La cosa empezó en la estación de tren de Cercedilla. Con las botas puestas, que decía Rafa. Tras agruparnos, pasamos un puente y empezamos a subir hacia el Campamento de la Peñota, por bosque recién regado, y con menos visitantes de lo que temíamos. Después de una cuesta arriba y un par de fuentes, apareció el collado de Cerromalejo. Qué sitio!, verde, jugoso, con pinos gruesos, naranjas, viejos, de los de ahí me tumbo y os espero aquí. Pero no. Seguimos todos, y seguimos seguido. Cosa rara en este grupo, anduvimos como en un cordal. Nunca se hicieron partes.

Y en medio de otra cuesta arriba el bosque se fue y aparecieron las vallas de piedra, las retamas, el suelo blando de andar, y restos de cabañas, o bordas, o refugios de la guerra, o vaya Vd. a saber. Y el cielo cada vez más cerca, y la vista a la vez hacia el Norte y hacia el Sur, hasta llegar a la Peña del Águila, que si fuésemos águilas también alquilaríamos allí.  Ochocientos metros de desnivel y estábamos tan contentos. Uno de los dosmiles más bonitos que conocemos. Como seguro que saben Ángel y Begoña.

Comimos, oímos a Alfredo Kraus y a Bruce Springsteen, cantamos una cancioncilla sobre pueblos sin alcalde, en vez del Ti-ti-ríii-ti, arreglamos el mundo, roncaron, y nos fuimos por donde no habíamos venido. Por el collado de Marichiva y el Hospital de la Fuenfría. Se nos fue poniendo el sol a trocitos por el bosque de vuelta, y llegamos con el fín del día, redondo.

Participantes: Carlos, Carmen, Fidel, Javier, Luz, Magu, Mamen, Monique, Pepe, Rafa, Robert, Rosa, Susana

Susana