martes 11 de octubre de 2011

La Cebollera (tintirintin) también llamado Tres Provincias el 1 octubre 2011

Exquisita carne del Guadarrama en el super del puerto


La Batalla de Somosierra 1808 (Lejeune, Museo Versalles)
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Hacía un día estupendo en este otoño de calor y sin setas. Comenzamos la marcha tras la gasolinera, comentando la batalla del 30 noviembre del 1808. A mí me atraen los juicios rotundos, como que si no es por los polacos Napoleón no hubiera llegado arriba al puerto, no hubiera llegado a Madrid, no hubiera ganado España ... y la historia de España, de Francia y del mundo hubiera sido muy distinta.

Todo por esos 100 polacos a caballo que tomaron el Puerto en 10 frenéticos minutos, cuando Napoleón, colérico, les ordenó ganarlo tras oir a sus asesores "Sir, imposible tomarlo". José Antonio es en cambio más relativista, y cree que  aunque los polacos hubiesen fracasado Napoleón hubiera llegado arriba en todo caso. Se basa en el dato, cierto, de que los franceses no se quedaron parados durante la carga polaca, su infantería iba avanzando por las laderas del puerto, en una operación envolvente contra las 4 baterías de cañones hispanos (una batería son 4 cañones, en total los españoles teníamos unos 16 cañones más 3.000 hombres) , apostadas a lo largo de la antigua carretera , la última arriba en la ermita. Aunque siempre nos quedará la duda de si los de las Tres Provincias, más algún burgalés, hicimos lo suficiente para haber cambiado el signo de la historia. En fin la batalla de Somosierra sigue siendo un campo abierto a la imaginación y a la melancolía.

Mientras tanto nuestros héroes, nosostros, íbamos ganando altura por un paseo agradable, hasta llegar a un corta de 300 metros de un súbito empinado. Y alcanzado el skyline avanzamos media hora de sur a norte hacia el obelisco de La Cebollera. Ese es siempre el momento más agradecido para el montañero, andar por la cuerda, tuteándote con los montes más altos del mundo, el Pico del Lobo, el Cerrón, el Ocejón, Peñalara, la Cabra ... Cuando llegamos arriba había calima y no vimos las torres de la Catedral de Burgos que en días despejados se ven perfectamente. Coincidimos con un matrimonio joven que habían subido por La Chorrera, sus hijos Lucía y Aitor apuntan soltura montañera. Nos sacaron foto en el geodésico pero no tomamos bien su email para que nos la mandasen.

El Obelisco del Tres Provincias 2.129 metros
Nos retiramos de la cumbre para zampar a un par de kilómetros, mirando al Puerto. Yo llevaba una lata de bonito Albo y Susana otra pero de Cuca. Yo defiendo la marca Albo porque coincidí con la familia Albo en mi viaje a Egipto hace unos años, y me parecieron gente maja y legal, y Susana coincidió en el colegio con las Pérez Pita, de las cuales Cuca (que luego casaría con Luis Solana) era de su curso. No alcanzamos consenso, los dos nos reafirmamos en nuestras marcas, o sea en lo referente a latas no lo dude: Albo.

Y tras la correspondiente cabezadilla bajamos, el plan inicial era pasar por el abedular  pero se nos hacía tarde so that bajamos directamente al Puerto más o menos por donde habíamos subido. Vimos la Chorrera cómo a pesar de la sequía no deja de tener su agua.

Y entramos en el Super que resultó tener una carnicería estupenda, con carne de vacas del Guadarrama, con alimentación sana. Conocía el carnicero  a todas las vacas vistas en la marcha, por ejemplo una a la que mamaba su hijo, ya mayorzote, con su paralelismo con los humanos donde los chavales no salen de la casa materna hasta los 30 tacos. La vaca madre no debía estar muy satisfecha con su indignado, pues le tiró un cornetón para que dejase de mamarla. Susana y yo compramos para los dos un chuletón estupendo que pesaba 900 gramos. Comentaba el carnicero que mis amigos arandinos los Tudanca paran ahí camino al pueblo y se llevan solomillos, pero no para el Area Tudanca, para ellos reía.

Y colorín colorado esta marcha se ha terminado.

El cuadro tiene gran valor documental por cuanto Louis-François Lejeune participó en la batalla, era general de ingenieros y persona cercana al emperador.  Y describe en forma coral las fases de la batalla. En primer plano Napoleón en caballo marrón en el puente del Duratón (se conserva) donde empezó la batalla y donde la dirigió. Está reprochando a unos prisioneros españoles arrodillados  el que hubiesen maltratado a unos soldados franceses a los que de madrugada habían cogido en el puente, y a los cuales se ve perfectamente a la derecha ser atendidos.  Los zapadores franceses reconstruyendo el foso que los españoles abrieron para dificultar el paso francés. Adelante la carga de la caballería polaca y el avance de la infantería francesa por las dos laderas laterales. Todo entre la niebla de ese día que contribuyó al factor sorpresa de la carga polaca. Y  al fondo el triunfo junto a la ermita del Puerto (del XVII quedaría destruída, luego se rehizo para volver a ser destruída en 1936, así que cuando rehicieron la actual la hicieron bien sencilla).

Tiene Lejeune otros cuadros de la Guerra de la Independencia, el más tremendo la toma del Monasterio de Santa Engracia de Zaragoza (donde me bautizaron): http://www.fundaciondosdemayo.es/media/docs/La%20Av.%20de%20la%20H.%20Agosto%202009.pdf




DATOS PARA LA HISTORIA
  • José Antonio, Juana, Rafa, Rosa, Luz, Fidel, Susana y Javier. También María, Mabu y Carlos, aunque solo la mitad.
  • Distancia recorrida 18 kilómetros, desnivel 800 metros, tiempo efectivo de marcha 7 horas. Lineal
  • Ruta: Desde el Puerto (1.444 mts) tras la gasolinera a La Cebollera (2.129 mts)
  • Luz y Fidel no vendrán a la marcha de la semana que viene, por algo del banco les ha tocado un viaje a Paris el finde que viene, qué suertudos. Por cierto que a ver si nos enseña Fidel la superguitarra nueva que se ha comprado