Blanco

Debido a una cacería en la zona, la semana anterior no pudo realizarse esta marcha para descubrir el “Hoyo Sin Nombre”, lugar que habíamos visualizado en nuestras anteriores ascensiones al puerto de Malagosto. Al segundo intento lo conseguimos.

El día se presentó blanco. Por la tupida niebla, por la primera nieve sobre las cuerdas, por el arco iris blanco que observamos al alcanzar cumbre, y hasta por el perro blanco que salió a nuestro encuentro a 1.700 m de altitud.

Entre nieblas iniciamos nuestra andadura, por el conocido camino al puerto de Las Calderuelas, famoso por su encantadora fuente y por sus singulares pinos en zonas de robles, que no tienen inconveniente en dar parte de su energía a quienes con fe los abrazan.

Ya sobre la pista, en un momento dado, en vez de continuar hacia Calderuelas, cogemos la senda nunca hollada por le grupo, hacia el que iba a ser el destino de la mayoría de nosotros. Es el momento en que el día se hace azul, dejando la niebla a nuestros pies. Solo restaba un par de kilómetros suaves para pisar el Hoyo, justo a la hora de la comida.

Como el objetivo inicial era el puerto, Mamen y José Antonio tiran a cuerda 150 m más arriba, al tiempo que el resto del grupo se absorbe en un largo debate sobre el mejor comedor de la zona. No era fácil la decisión, pues además de los socorridos argumentos de viento, frío, sol, sombra, se añadieron esta vez la niebla-estábamos en zona fronteriza- y la espera de los cuerderos. Al final, por unanimidad, se decidió la parte alta del hoyo, al sol, dando la espalda a Malagosto y disfrutando de los bonitos contrastes provocados por la niebla, incluidos arcos iris blancos que nadie antes había visto.

Cuando ya recogíamos pertenencias para el regreso, vemos otra vez a lo lejos el perro blanco, probablemente abandonado o perdido.

El descenso sin problemas, por la misma ruta, pero esta vez sin niebla.

Datos de la marcha

Fecha: 13 de noviembre de 2010
Recorrido: Rascafria, pista y caminos hacia el puerto de Las Calderuelas, Hoyo Sin Nombre, al pie de Malagosto
Distancia: 15 km
Desnivel: 750 m (Mamen y José Antonio 150 m más)
Tiempo: 7h
Participantes: José Antonio, Vicky, Fidel, Luz, Rafa, Mamen, María, Mabu y Carlos

Tarde, siempre tarde

Se me hace un poco raro escribir acerca de la marcha del sábado pasado, cuando ha transcurrido ya una semana y a punto estamos de iniciar la siguiente; la de mañana, por si alguien se ha perdido no habiendo hecho más que empezar. Pero el blog obliga y hemos de procurar dejar rastro del dónde, del quiénes y del qué de nuestras salidas.

Lo más reseñable es esta ocasión fue el frío intenso que hizo y la visita al abedular.

Nos esperábamos día feo y con lluvia. Nos sorprendió la nevada caída durante la madrugada que formó un piso uniforme durante todo el itinerario de la marcha. El día durante las primeras horas era grisáceo, oscuro, con niebla a medida que ascendíamos, pero sin lluvia ni nieve que nos cayera. Luego, a mediodía, el sol se dejó ver, a veces con intensidad, otras un tanto velado, lo cual nos dio cierto ánimo.

El viento, sin embargo, sí que se dejó notar según íbamos subiendo en dirección a la cuerda, y esto provocó, aparte de otras consideraciones que no vienen a cuento, que algunos nos planteásemos reconvertir la marcha en largo paseo, renunciando a subir al Corco y enfilando directamente al abedular para cumplir visita y luego volvernos a comer al pueblo. El resto en cambió se llegó incluso hasta la cuerda de La Cebollera donde constató que hacía un viento, y por consiguiente un frío, del carajo, por lo que buscaron enseguida el abrigo de la cuerda.

Unos y otros aparecimos por el abedular a distintas horas, pero lo relevante es que los dos grupos llegamos con al menos 15 días de retraso. De haberlo hecho antes, aún hubiéramos podido contemplar avellanos y robles con hojas y disfrutar así de un mayor contraste cromático. El lugar, no obstante, merece la pena por lo precioso del paisaje y la tranquilidad que transmite. Es una gozada pasear por este valle, en apariencia alejado de la civilización, a pesar de encontrarse apenas a un par de kilómetros de una de las vías con más tránsito de este país. Islas para disfrutar.

Datos de la marcha

Fecha:20 de noviembre de 2010
Recorrido:Circular
Itinerario:Pto. de Somosierra - Regajo Grande - Cuerda - Pista de nuevo - Abedular - Pto. de Somosierra
Distancia:17 Km
Ascensión:566 m
Duración:6h
Participantes:Carlos, Carmen, Fidel, Gema, José Antonio, Jose Mari, Juana, Luz, Mabu, Mamen, Miguel Ángel, Pepe, Rafa, Robert, Rosa, Begoña y yo
Antecedentes:26/06/2010 »reseña


Un abrazo para todos.

Sam Cooke A change is Gonna come

http://www.blogger.com/img/blank.gif

Vaya semanita

Empezó la semana con el ataque marroquí al campamento saharaui en El Aaiún y el subsiguiente cerrojo informativo. Continuó el viernes con la muerte de Górecki en Katowice, Polonia. Y finalizamos con el fallecimiento ayer de García Berlanga en Madrid.

El tema saharaui nos escolta y avergüenza desde los setenta. La música de Górecki nos emocionó, sobre todo cuando se utilizó como banda sonora de las acciones de los francotiradores en Sarajevo. Las pelis de Berlanga nos enseñaron más de España que muchos libros, con su humor ácido, triste, pero de un gran humanismo.

Triste semana.

A por setas

La parada de “concentración de grupo y café” en El Cardoso, hizo que comenzáramos a marchar, pasadas las 11 horas, desde Colmenar en dirección a las ruinas del molino en la ribera del Jarama, próximo al puente de la famosa pista roja.

Por ella y sus atajos ascendimos hasta llegar al Corral de Pero Caro donde deciden quedarse Vicky y Miguel Ángel. Los demás continuamos primero por pistas y después campo a través hasta alcanzar la cima de la Cabeza del Viejo (1.700 m) pasadas las tres. Por el camino se fue triscando alguna que otra seta. Pocas.

La deliciosa vista, la falta de viento y un tibio sol, la variedad de chorizos y quesos para compartir, un par de botas, unido a una distendida conversación (“¿por qué te llamas como te llamas?” nos preguntó Gema a todos y cada uno de nosotros) facilitó que todos tuviéramos una excelente digestión, nos bajara la tensión, el colesterol y los radicales libres, al tiempo que nos subían las reservas de energía + y de todos los minerales y oligoelementos que hacen que la vida sea casi eterna.

La vuelta por la misma ruta, con más atajos, hasta el Corral de Pero Caro, donde nos esperaban Vicky y Miguel Ángel.

Unos metros más abajo, división. José Antonio, Fidel, a pesar de su especial preocupación con las bajadas de cuyos peligros nos advirtió a todos los asistentes, Mabu y yo, nos tiramos por el corta fuegos que enfila Colmenar pensando que probablemente tendríamos alguna dificultad para vadear el Jarama. El resto continuó por donde había venido.

Los del corta no tuvimos necesidad de descalzarnos, pues el río llevaba poco agua. Como las alegrías no vienen solas, para nuestra sorpresa y poco antes del temido vadeo dimos con un generoso caladero de níscalos que alegró el triste cesto que hasta eso momento llevábamos.

Los demás llegaron unos minutos más tarde. En cuanto a setas todo el mundo que quiso pilló algo. Siempre están las lepiotas o galampernas, que guisadas con cebolla están muy apetitosas

Con unas cervezas y la compra de lotería en el bar de Colmenar, celebramos el éxito de un día de monte.

Carlos

Datos de la marcha

Fecha: 23 de octubre de2010
Recorrido: Colmenar de la Sierra, puente sobre el Jarama, Corral de Pero Caro, Cabeza del Viejo, Corral de Pero Caro, pista unos, cortafuegos otros, Jarama, Colmenar de la Sierra
Distancia: 15 km
Desnivel: 740 m
Tiempo: 7h
Partcipantes: Juana, José Antonio, Jose, Gema, Fidel, Miguel Ángel, Mateo, Vicky, María, Pepe, Carmen, Mabu y Carlos