Cumbres Berrocosas (2º capítulo): “De morrena en morrena…”

El sábado 16 de octubre estábamos a las 10 de la mañana en La Alameda, en el Valle de Lozoya, los que nos animamos a hacer este segundo intento de encontrar una vía cómoda para el descenso desde el famoso “Cerro Berrocoso”. Esta vez vino con nosotros Carlota, sobrina del que suscribe. La vez anterior no logramos definir dicha vía, si es que existe, y hubo quien descendió lleno de rasguños como resultado de atravesar la fraga de espinos que pueblan las laderas del descenso (ver “Cumbres Berrocosas-Crónica de una Marcha Sangrienta”).

La marcha es una maravilla por las vistas panorámicas, que no tanto en cuanto a bosque y arbolado, lo cual es una pena, pues siempre se agradece el contemplar los matices del otoño en esta época del año. Como anécdota, diremos que ese día había una partida de caza por la zona, y unos encargados de la montería que patrullaban en un jeep nos advirtieron de la eventualidad, para que tuviéramos cuidado de no convertirnos en piezas. La advertencia, dicha de modo educado, no estaba exenta de un tono subliminal amenazante, a lo Harold Pinter.

¿Qué decir de la marcha?. Para mí, muy bonita y la más dura de las que hacemos por las cercanías de Madrid. Personalmente, lo noto por las agujetas que me aparecen y en ésta, ¡¡ Huy, que si las he tenido!!!. La subida fue por el Puerto de Malagosto. Ahí se dieron la vuelta Carlos y Mabu, pues tenían cosas que hacer por la tarde. Los demás comimos en uno de los corredores de bajada del cerro Berrocoso, algo antes del manantial en el que paramos la vez anterior. Allí seguía, como vimos en nuestra anterior ocasión, el rebaño de cabras montesas colgado de los riscos, con pelo diferente del gris que lucían en la primavera-verano, de color pardo-rojizo esta vez, mimetizando el otoño.

En el descenso, cambiamos de valle glaciar, desde El Berrocoso a Hoyo Cerrado, así, de morrena en morrena, hijas las dos del pueblo de Madrid. Y ni aún así tuvimos éxito en encontrar un camino cómodo y libre de monte bajo, lleno de arbustos y espinos. La bajada fue penosa, por lo que propongo una modificación en la calificación de esta marcha, de 3 a 3+.

Como sugerencia, pienso que no sería malo en general, para todas las marchas que no sean “experimentales” como ésta (3+), buscar en lo posible el camino más cómodo y normal para el descenso, con lo que, aparte de que los meniscos nos lo agradecerán ahora y en el futuro, ganaríamos además en la contemplación estética del paisaje crepuscular, en las horas calmas y doradas del atardecer. Ahí queda.

¡! Y mi sobrina, víctima también del sino de los que vienen nuevos a estas marchas, aguantó como una jabata, algunas veces, eso sí, arrugando un poco la nariz !!

Participantes: Carlos, Mabu, José Antonio, Rafa, Robert, Monique, Juana, Belén, Javier, Carlota, Fidel.

Datos de la Marcha:

Longitud (unos 23 km).

Desnivel (1300 m acumulados)

Hora de salida: 10 y media u once menos cuarto.

Llegada: 21 horas y cuarto.

Un día de perros en El Atazar

Llovió más que cuando enterraron a Zafra






No pasará esta marcha a la historia del grupo. Llovía y llovía y si salimos del bar y nos pusimos a andar fue por rentabilizar el gasto en gasolina en llegar al pueblo (ya que estábamos ...), o quizás ese tono positivo que solemos tener los montañeros de que si algo puede mejorar mejorará, no fue el caso ... Hicimos un intento de llegar al Cabeza Anton pero como no dejaba de jarrear nos dimos la vuelta, estaríamos como 3 horas andando, que al menos el agua nos traiga níscalos.


Volvimos sobre nuestros pasos y nos metimos al bar a comer unas alubillas blancas y un churrasco, nos lo sirvió la hija del señor Mariano licenciada en derecho, Mariano segoviano de joven trabajó con su padre llevando ganado a los mercados de la zona, entre ellos Aranda. Debió hacer de todo en la vida este Mariano, pues según cuenta Fidel, que pegó la hebra con él, conocía todo Sudamérica. Me alegró ver a Gema y Jose con los que hacía tiempo no coincidía, de dentistas que está el hombre, paciencia, afortunadamente no ha perdido su vocación musical.

Y a falta de materia campera contaré la vez que vi a Vargas Llosa cuyo Nobel esta semana a mi y a muchos ha alegrado. Era 1973 y vino a Madrid (por entonces él vivía en Barcelona) a presentar su Pantaleón y las Visitadoras en una librería de Argüelles. Al final del acto lo compré y le dije que se lo dedicase a mi hermano que no había podido ir por estar con la la oposición a judicatura. "Ponga jodido opositor" le pedí (en recuerdo a su célebre "la jodiste Zavalita"), y escribió "Para Jose, jodido opositor e inventor de dedicatorias". Siempre sonriente y divertido. Creo que los que universitamos en esos años fuimos unos afortunados, y encima éramos más jóvenes, qué más quieres Baldomero jeje.

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DATOS MARCHA

Fecha: 9 de octubre de 2010
Recorrido: Lineal
Itinerario: El Atazar - inmediaciones Cabeza Anton sin llegar- Atazar
Distancia: 7 Km
Ascensión: 300 m
Duración: 3 horas
Participantes: Fidel, Gema, Josemari, José Antonio, Luz, Mamen, Mateo, Miguel Ángel y el menda.

Bocígano mon amour

El Bocígano, lugar de bueyes

Cuenta José Antonio que nuestro Paco Ayala tenía a este pueblo como el más auténtico de la sierra madrileña. Y motivos no le faltan (al pueblo), si ya ahora no es fácil llegar a él a pesar del reciente asfaltado de la carretera, si pensamos en cómo estaría en los siglos anteriores ... No creo que el bueno de Labordeta, recientemente fallecido, pasase por aquí a catar su rica miel. Y respecto a su sonoro nombre parece ser que la voz BOS hace referencia a bueyes, como Boceguillas u otros pueblos. Las señoras del lugar se quejan de que cementasen hace poco la plaza, la preferían antes con tierra, hierba y algún árbol. Nos juntamos bastante personal, estas marchas otoñales, antes de los frios, suelen tener bastante aceptación. Y comenzamos, con Mota, un perrín majete, y aunque Carlos nos repetía que no le diéramos nada no era fácil cumplirlo.

No damos de comer a Mota


La subida por una buena pista no se nos hizo difícil. Como reseñable un becerrillo escuálido y solitario, probablemente enfermo. Me recordaba lo que me contaba mi amiga Tere de la Puente de Aranda este verano, su gata tuvo 5 hijos, cuatro sanos el quinto no, y la madre no lo cuidaba. Tere por la noche le juntaba con sus hermanos pero al día siguiente la madre lo volvía a apartar, consideraría no exenta de sabiduría que era malgastar energías, al poco murió. Quizás ese becerrillo esté corriendo igual suerte. Llegamos a la fuente del Aguafría (1.995m) a las faldas del Cerrón (2.200 m), nublado como siempre, y se tocó a fagina.

Fuente del Aguafria a las faldas del Cerrón


Y tras comer José Antonio defendía volver a Bocígano por la Loma del Picaño (esa cuerda que se ve a la derecha de la foto de las vacas) pero como el tiempo no estaba muy católico y amenazaba lluvia Rafa prefería no experimentar y volver por el mismo camino de la subida. En conclusión el grupo se dividió en dos partes. Por cierto que Mota, callada y bastante a la defensiva en la subida, nos sorprendió pegando unos enormes ladridos a las vacas.

Desde la Fuente del Aguafria
(a la derecha la Loma del Picaño)


La cima de Loma del Picaño tiene una altura máxima de 2.033 m y enlaza en línea recta con Bocígano, un lujo de vistas , máxime si se consigue coger un buen sendero que evite los varios repechos en que se descompone, es como una muñeca rusa, que cuando te crees que has llegado al final te sale otro tramo de cuerda. Mota intentó la Loma pero había mucho piorno, Robert comentó que corría el riego de perderse entre ellos, so that Carlos optó por volver por la pista junto al otro grupo.


Loma del Picaño (el Cerrón atrás)


Y llegamos a Bocígano. En la foto el grupo picañero, donde falta José Antonio y servidor a la cámara. El dueño del bar un tipo majo nos contó lo mal que lo pasaron en la Loma una vez dos del pueblo en pleno agosto ("estaban arrecíos" que dicen ahí al tener mucho frío). Sobre los múltiples temas de conversación que salen en las marchas recuerdo China, a quien Fidel hace tiempo que culpabiliza de nuestra crisis, que trabajan como chinos 14 horas al día sin vacaciones. Y como estos días tenemos la huelga general contra Zapatero hubo consenso en mandar a Cándido y a Toxo pallá, a regularles sus derechos laborales y organizarles alguna que otra huelguecita, que se enteren de lo que vale un peine. Fidel, constante,va ganando adeptos para su teoría, influenciado en sus carnes por el desmantelamiento de los veteranos telares de su Pradoluengo, ante unos tejidos chinos sin competencia.



Final de la Loma del Picaño, Bocígano al fondo



Datos de la marcha
Fecha: 18 septiembre 2010
Recorrido: Circular (los que subieron a la Loma) + Lineal (resto)
Itinerario: Bocígano –Collado de Calahorra –Collado del Agua Fría – Loma del Picaño – Bocígano
Distancia: 20 kmts
Ascensión: 900 m(puede que los de la Loma algún metro más)
Duración: 8 horas
Participantes: Belén, Carlos, Fidel, José Antonio, Juana, Luz,Mamen, Miguel Angel, Monique,Rafa, Robert, Rosa, Susana, Vicky y el menda
Perros: Mota, perra de 1 año, de la hija de Carlos.
Picos subidos: Loma del Picaño (2.033 m)
Marchas similares en la web: http://www.pirineos3000.com/servlet/DescripcionAscension/MONTANA--Cerr%C3%B3n--IDASCENSION--4689.html

Como a mí me gustan

La oportunidad se había presentado. Por una parte, Begoña y yo teníamos pendiente la subida al Montón de Trigo y La Pinareja, que no pudimos llevar a cabo hacía quince días por niebla. Por otra, faltaban los líderes y por lo que yo sabía no había candidatos a suplantarles, al menos esta semana. Así que lancé la convocatoria.

Optimista de mí, planteé la marcha tal y como la pensábamos hacer Begoña y yo, olvidándome de que el grupo, cuando es de más de dos, hace, dentro del esquema general, la marcha que quiere y de que se producen más pérdidas de tiempo por reagrupes, esperas, estiramiento de los descansos, etc.

El día que nos esperaba era ideal, de los que nos gusta: sol sin calor y buena visibilidad. Todo hacía presagiar un maravilloso día de monte. La convocatoria sin embargo debió de asustar a más de uno porque aparte de los mencionados, y alguno que sí tenía escusa por lesiones de más o menos importancia, tan sólo nos presentamos diez.

Nos citamos en la zona recreativa de Las Berceas, en Cercedilla. Mucho personal, demasiado, como es costumbre, pero la zona tiene, al menos para mí, un encanto especial. Después de esperar a los rezagados, tanto que dio tiempo a que abrieran Casa Cirilo y nos pudiéramos tomar un cafelito que no figuraba en el programa, nos pusimos en camino a las 10:36 am.

La primera etapa consistió en subir al Puerto de la Fuenfría (1796 m), lo que hicimos por sendero alternativo a la calzada romana. Por un lado nos evitó el pesado andurriar por las muchas piedras allí acumuladas, pero por otro nos obligó a subir algún repecho de cuidado ya que de sobra es sabido que la ruta óptima ya la sabían diseñar nuestros antepasados.

Una hora y cuarto después nos reagrupábamos en el citado puerto y tras reponer líquidos nos aprestamos en ascender al Cerro Minguete (2023 m). Esta etapa abrió más las diferencias entre los primeros y los rezagados lo que dio tiempo a reponer fuerzas a base de frutos secos (los socorridos cacahuetes) y fruta fresca (plátanos, uvas, frambuesas, etc.) todo un lujo.

En el Cerro Minguete se partió el grupo. Unos atacamos la ascensión al Montón de Trigo (2155 m) mientras que el resto se dirigió, después de alargar el descanso, directamente al Collado de Tirobarra. Unos y otros pudimos contemplar unas vistas espléndidas de la sierra. Desde luego las vistas desde el Montón de Trigo en un día como el que hizo el sábado merecieron de sobra el esfuerzo de su ascensión.

Teniendo en cuenta la hora (1:30 pm), la distancia y el desnivel que nos separaba de La Pinareja (2194 m), siguiente etapa de la convocatoria, desistimos de ascenderla y acordamos reunirnos con el resto en el collado y emprender la búsqueda de un sitio para comer a resguardo del viento. Decisión correcta. A las 2:10 pm nos reagrupamos con el resto del grupo en el Collado de Tirobarra (1984 m) y emprendimos el descenso por sendero nunca antes recorrido y que constituía uno de los alicientes de la jornada. Mereció la pena. Tras una primera parte de descenso vertiginoso encontramos el lugar idóneo para comer, en los Ojos del Río Moros, y tras un breve descanso, que algunos aprovecharon para batir la zona en busca de boletus pues ya llevábamos muestra en el zurrón, arrancamos con destino al Collado de Marichiva (1753 m), nuestro siguiente destino.

El sendero es una preciosidad. Después de descender unos 200 m en su primer tramo, transcurre prácticamente por la misma cota entre pinos y helechos, con vistas al valle del Río Moros y espléndidas perspectivas de la Mujer Muerta donde las cimas de La Pinareja y Peña el Oso lucían magníficas.

Casi sin darnos cuenta llegamos al Collado de Marichiva. El tiempo justo para beber y contar lo que se nos avecinaba a cuantos preguntaron y pa’bajo por camino archiconocido. El único inconveniente que se nos podía presentar era caer más abajo de los coches, pues luego cabrea mucho retroceder, pero hasta eso salió bien porque cuando tuvimos que desviarnos de la ruta general lo hicimos, con lo que dimos enseguida con la puerta que da acceso al parking.

Datos de la marcha

Fecha:2 de octubre de 2010
Recorrido:Circular
Itinerario:Parque de "Las Berceas" - Pto. de la Fuenfría - Cerro Minguete - Montón de Trigo - Collado de Tirobarra - Ojos del Río Moros - Collado de Marichiva - Parque de "Las Berceas"
Distancia:13 Km
Ascensión:911 m
Duración:7h 30'
Participantes:Fidel, Luz, Mateo, Miguel Ángel, Monique, Pepe, Robert, Viqui, Begoña y yo
Picos subidos:Cerro Minguete (2023 m), Montón de Trigo (2155 m)

Tiempo nos dio para tomar una cervecita, a la que invitó Robert, de saludar a unas amigas de Luz con las que coincidimos en 2007 en el tren de Cotos a Navacerrada y de llegar a casa a una hora temprana ¿Qué más podemos pedir?