Cocido de Mateo 2008

Acallados apenas los ecos de Madrid Fusión del pasado enero y como propuesta alternativa, un año más Mateo abrió su casa a Losdelmonte que en tropel acudimos a degustar su suculento cocido. Nada de espuma de mandarina, ajos quemados ni gazpacho de lombarda, Mateo se asió una vez más al manual de la cocina tradicional y a su sabiduría para preparar el que cada año la parroquia celebra como mejor cocido.

Después de las salutaciones de rigor, nos faltaba tiempo para dejar por cualquier sitio los vinos y postres ofrendados al anfitrión para visitar el laboratorio donde se culminaba la tarea. Allí, entre vahos de la cocción, cheff y pinches se ufanaban en separar las viandas y organizar los tres platos que la receta ordena: sopa, legumbre y hortalizas y, finalmente, carnes. Como se ordena en nuestra costumbre centralista porque, como todo el mundo sabe, en la Maragatería el orden es inverso.

A la orden de la anfitriona de a la mesa, todos buscamos nuestros sitios que sin estar nominados si parecen estar preestablecidos por la tradición. No hace falta que te digan donde sentarte, es tal la decisión con la que los comensales se dirigen a las respectivas mesas que te dejas llevar por la corriente y siempre aciertas. Otra cosa es a la hora de ocupar las sillas pues lo habitual es tender a alojarse con la novia, como en los hoteles, o con el compañero de conversación del momento; pero ahí estuvo atenta como siempre Monique para exigir el más cosmopolita orden chica-chico-chica…

Como suele ser también habitual, se atacó con tal virulencia inicial la sopa, debido sin duda al buen apetito y sobre todo para evitar que se enfriase, que obligó al cheff a imponer sosiego, pues en la cocina no daban a basto para preparar los sucesivos platos. Calmados los iniciales apremios, acompasados ya al ritmo que la degustación de un cocido exige, fue transcurriendo la comida de acuerdo a los cánones, el que quiso más garbanzos se sirvió, aquel al que le sienta como un tiro el tocino apenas lo probó, para mí un huesito de caña con su tuétano please, … todo ello regado con buen vino y aliñado con animada conversación que es lo que corresponde.

A los postres desbandada, pues los autores eran varios y era cosa de coger sitio cuanto antes en la cocina, en el pasillo o donde se pudiese para prepararlos. A los ya arraigados sorbete de ahí’va’la’hostia que cargado te ha salido, leche frita y gelato i cioccolato caldo a la francesa, acompañaron flanes, tarta de queso y frutas variadas, entre las que llamó la atención unas naranjas de origen galaico que a los comensales dejó algo amoscados.

Luego, escaso café y abundante y digestivo aguardiente que propició el desenfunde de guitarras y álbumes fotográficos de celebraciones pretéritas. Así transcurrió la sobremesa, unos dándole al hit-parade típico de estos eventos y otros evocando viejos tiempos a medida iban descubriendo lo guapa que estaba menganita o lo que ha mejorado fulanito.

Cocido de Mateo 2008

No viene a cuento, como en otras crónicas, ofrecer estadísticas de garbanzos engullidos, canciones entonadas ni siquiera mencionar a los asistentes, para eso están las fotos. Quisiera en esta ocasión recordar a los que no pudieron por distintas razones acompañarnos, a Antonio y Yolanda, a Margarita y Fermín, a Domingo y Teresa, a Belén, Juana, María y Blanca –estas dos que se recuperen pronto- y a otros que seguramente olvido y que han asistido otras veces. A todos ellos un gran abrazo y el deseo de verlos pronto.

Por último mis felicitaciones a Mateo y Marta por su acogida y organización. A los pinches Pepe, Miguel Ángel y Jose, pulcros, atentos y disciplinados, como debe ser. Y doble felicitación a Mateo, como cocinero y por su cumpleaños, tiene mérito celebrar el cumple con esta tropa, lo que nos llena de gozo y reconocimiento. Felicidades.

Subida al Perdiguera, pero ¿dónde está eso?

Se apeló a una marcha sin excesos -de desnivel se entiende- como etapa previa del esperado y siempre bien ponderado Cocido de Mateo, y los organizadores, esta vez sí, la concedieron.

Como el tiempo amenazaba lluvia se desestimó ir a La Pedriza y nos convocaron para dar un tranquilo paseo por la bella zona del Pto. de Canencia, subir al Pico Perdiguera (1866 m) y andurriar por pistas, cortafuegos y pistas/cortafuegos, porque allí aquellas son tan anchas que no te enteras si vas por una u otro, salvo el primero que subimos claro, que a escasa media hora de la salida ya nos obligó a quitarnos toda la ropa de abrigo. Bueno no a todos, pues Mabu lució desde la salida un terno combinado de toquilla y T-shirt que a los demás daba escalofríos.

La convocatoria anunciaba un desnivel de 400 m así que para qué más, en Miraflores se presentó to’dios, veinte montañeros de pro ansiosos de darse un paseo por el monte y escalar posiciones en el discutido, que no discutible, ranking publicado esta semana.

Este grupo es la monda, se traga el debate de Solbes y Pizarro en TV, se lee los comentarios post-debate, oye las tertulias, opina luciendo sesudos comentarios, y no resiste ver la cruda realidad en forma de cuadro estadístico, de frías cifras acumulativas de nuestras andanzas desde principios de temporada. ¡Tongo! ¡Tongo! dicen algunos, no puede ser si yo he venido más veces que fulano, dicen otros … en fin señores, como dice Solbes, debatamos y huyamos de la demagogia.

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Como digo, la marcha se inició en el Pto. de Canencia. La mañana invitaba a caminar. Nada más abandonar el GR y durante la subida por el cortafuegos mencionado el sol nos acompañó en todo momento, ambos provocaron los primeros sofocos y el desenfunde de forros polares y otras piezas de abrigo. Al llegar al Perdiguera la vista era magnífica, a nuestro frente la Cuerda Larga se mostraba majestuosa, con la nieve coronando las cimas en su vertiente norte que es la que divisábamos. Al sur, las fincas y praderías circundantes a Soto del Real reverdecidas por las últimas lluvias, el embalse de Santillana cual mar de plata, y a lo lejos, sobre el horizonte, las ya famosas torres de o del Madrid.

A abrigase en la cima que el viento cortaba, después cacahuetes, fotos de rigor y tintirinti sin venir a cuenta, pues es norma del grupo entonarlo a partir de los 2000 m de altitud, pero es que el personal estaba eufórico porque apenas 2 horas después de comenzar la marcha y con poco esfuerzo ya habíamos consumido el desnivel anunciado.

En el Perdiguera coincidimos con un grupo de jóvenes montañeros, buceadores y amantes de la naturaleza, que también publican sus andanzas en el blog “Hermano Mero & Hermana Cabra” que desde aquí invitamos a visitar y aprovechamos para enviarles un cordial saludo.

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Nos pusimos de nuevo a la tarea por más pista, agradable paseo hasta llegar al GR 10.1 donde debatimos si volver a los coches o alargar la marcha. Se impuso alargarla en dirección a los Altos de Hontanares pero el viento y la amenaza de lluvia nos hizo desistir, así que volvimos sobre nuestros pasos de nuevo al GR y buscar un lugar a resguardo del viento donde comer. Tras ello, otro paseo de regreso a los coches y citarnos en Miraflores para dar cuenta de chocolate con picatostes que patrocinó el que subscribe para celebrar eso que los demás perciben mejor que uno mismo, los cumpleaños o joder cómo pasa el tiempo.

No entendí por qué se preparaba una marcha light previa al cocido, lo lógico era haberla hecho dura para atacar como posesos los manjares que se presagiaban, pero no estuvo mal, marchas como estas devuelven el gusto por el paseo y la charla y hace que se unan al grupo amigos que de otra forma nos da no se qué invitarles no sea que la paliza infringida provoque nos rehuyan.

Recorrido de 17 Km, con un desnivel acumulado de 565 m y duración de 5h 30’. Los participantes: Pepe, Carmen, Rafa, Rosa, Isabel (encantadora sobrina de Rafa), Carlos, Mabu, Jose Mari, Gema, Robert, Monique, Seijas, Menchu y Pedro (primos de Seijas y ya amigos), Mateo, Jose, Susana, Diana, Begoña y yo.

Fotos de la marcha

Bravo a los organizadores, en especial a Pepe Monte que estaba el hombre un poco pesaroso por si la marcha no merecía tal rango, es así de sentido y en ocasiones como esta requiere estima y reconocimiento, pues nada, desde aquí se la insuflamos.

Cocido de Mateo, clasificación oficial

Próximo ya el evento gastronómico anual del grupo, el Cocido de Mateo, publicamos el ranking de participación en salidas monteras que, si no es motivo de exclusión, ya que la celebración es un excelente instrumento para reunir a todo el grupo -qué mejor que en torno a un cocido como Dios manda- es el baremo que nos permite chequear la actividad montañera de Los del monte, su quintaesencia.

Clasificación de la temporada

Pos
Montañero/a
Marchas
Recorrido
Desnivel

1.
2.
3.
4.
5.
6.
7.
8.
9.
10.
11.
12.
13.
14.
15.
16.
17.
18.
19.
20.
21.
22.
23.
24.
25.
26.
27.
28.
Ángel
Begoña
José Antonio
Rafa
Seijas
Carlos
Juana
Fidel
Viqui
Pepe
Mabu
Luz
Mateo
Gema
Jose Mari
Susana
Monique
Carmen
Belén
Mamen
Robert
Guida
Maxi
María
Rosa
Miguel Ángel
Marta
Domingo
23
23
18
17
16
16
16
15
15
13
13
12
12
10
10
9
8
7
7
6
6
5
5
5
5
3
3
2
291 Km
291 Km
237 Km
247 Km
210 Km
205 Km
180 Km
200 Km
175 Km
174 Km
155 Km
143 Km
130 Km
149 Km
149 Km
94 Km
74 Km
110 Km
84 Km
81 Km
42 Km
75 Km
75 Km
59 Km
58 Km
34 Km
14 Km
28 Km
17.380 m
17.380 m
13.254 m
13.709 m
12.025 m
12.530 m
10.275 m
11.292 m
10.669 m
10.121 m
10.099 m
8.278 m
8.176 m
8.003 m
8.003 m
5.707 m
4.145 m
6.030 m
4.560 m
5.137 m
2.539 m
4.594 m
4.594 m
3.556 m
4.126 m
2.640 m
630 m
1.906 m
Datos tomados a partir del 8/09/2007

Algunos, a la vista de este cuadro, deberán pasar pronto la revisión por kilometraje mientras que otros han de ponerse las pilas y acompañarnos más a menudo.

Subida al Pico Tres Provincias

Contra todo pronóstico, el sol nos acompañó en esta nueva subida al Tres Provincias y su compañía durante gran parte del camino nos proporcionó la ocasión de disfrutar de una buena jornada montañera.

Me refiero al Tres Provincias (2129 m) en la sierra de Ayllón, también conocido como Cebollera Vieja, y que coincide en nombre con otros como el Pico Fuentes Carrionas (2497 m) –entre Cantabria, León y Palencia-, el Pico Tesorero (2570 m) –entre Asturias, Cantabria y León- y el situado en el macizo de Urbión que con 2049 m separa las provincias de Burgos, La Rioja y Soria. Habrá alguno más, sin duda.

Tranquilizados por el anuncio de los cazadores de que esta vez iban en dirección opuesta al itinerario que pensábamos seguir, iniciamos el ascenso por la parte dura del recorrido para evitar cuanto antes la sempiterna niebla que acompaña este pico y, si apareciese esta tal y como esta previsto, estar nosotros ya al abrigo de pista bien definida en nuestro regreso a Somosierra.

La ascensión transcurrió por pista y cortafuegos, el último tramo no es tan duro como la cara este pero la verdad es que también exige esfuerzo y concentración, a pesar de ello hubo quien se la hizo dándole a la cháchara de principio a fin, hasta el mismo monolito donde abrigados del viento intentábamos comernos unos cacahuetes con los guantes puestos, tarea tan difícil como la ascensión.

Buscando amparo del desagradable viento descendimos en busca de un sitio donde almorzar que encontramos entre pinos, eso sí en cara norte que nos defendía de la brisilla tan antipática. Como ya nos habíamos separado en exceso de la pista, no era cosa volverla a buscar así que decidimos regresar al pueblo por donde habíamos venido, para que más experimentos. Regreso placentero, al sol, contemplando las vistas que eran muy hermosas y sin prisas, lo dicho una gozada.

En esta oportunidad nos reunimos en Somosierra: Rafa, Pepe, Carmen, Jose Mari, Gema, Mateo, Viqui, Susana, Fidel, Seijas, Mamen, Miguel Ángel, Carlos, Mabu, Robert, Monique, Begoña y yo. El recorrido fue de unos 14 Km, con una ascensión acumulada de 860 m y una duración total de la marcha de 6h 50’.



Fue grato contar nuevamente con Miguel Ángel, que aunque afirma reunir puntos de sobra para el cocido de Mateo, quiso a última hora ascender posiciones en el ranking de próxima publicación. Ya veremos.

Record de visitas

Ayer, no se por qué motivo, cosas de la Internet, nuestro blog registró el record de visitas con 89 páginas vistas por 74 visitantes de distintos países.

El mapa de las conexiones presentaba el siguiente aspecto:

Visitantes del blog el 15/02/2008
Hasta la fecha, los visitantes foráneos proceden de los siguientes países:

Alemania
Brasil
Corea del Sur
Finlandia
Italia
Noruega
Reino Unido
Argentina
Canadá
Dinamarca
Francia
Japón
Paquistán
Rusia
Bélgica
Chile
Egipto
Guatemala
Méjico
Perú
Suiza
Bolivia
Colombia
Estados Unidos
India
Nicaragua
Portugal
Venezuela

 

Y eso que no hemos incluido la polémica habida vía e-mail sobre el Dr. Montes.

3 cazadores, 1 jabalí y un montón de gatos

Una vez más, los asiduos quedamos sorprendidos de la capacidad de convocatoria que tiene este grupo. Después de tanto reivindicar marchas flojitas, los organizadores se desmarcaron para este sábado con una dura, exigente, por terreno inexplorado, con 1000 m de desnivel, o sea, la órdiga, que dicen en Burgos. Pero ahí está el personal para sorprender a propios y extraños, 18 integrantes de una marcha en día primaveral y en uno de los parajes más bonitos de la sierra madrileña, el Valle Alto del Lozoya.

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Después de tomar el café en Lozoya, nos dirigimos al cercano Pinilla del Valle para dejar los coches en la Ermita de Santa Marta, pegada a la carretera tantas veces transitada pero ignorada para casi todos nosotros y que, sin embargo, ofrece un aparcamiento idóneo para inicio de caminatas.

Una vez llegamos a Cerrada del Zarzal, un cazador motorizado nos informó de que teníamos que variar la ruta pues había una partida de caza al jabalí y nos estábamos internando en zona peligrosa. Así que después de mucho contrastar conocimientos de la zona, GPS y planos, en original y fotocopia, y sesudas consideraciones, decidimos no acercarnos a la división municipal entre Pinilla y Lozoya donde nos aseguraron 60 escopetas estaban prestas a disparar a todo lo que se moviera.

Partida desigual porque ¿qué podían menos de 30 bastones contra 60 escopetas? Nuestros estrategas consideraron que lo mejor era ir monte a través sin acercarnos mucho a la frontera municipal para evitar meternos de lleno en la balacera. Así que nos adentramos por robledal limpio que a esa hora de la mañana, ya calientes por una hora y pico de marcha, nos parecía un paseo, hasta que nos topamos con un centinela de la partida montera, con su uniforme verde de camuflaje, fusil colgado y prismáticos al pecho que nos avisó de que, aunque no estuviéramos ni siquiera en las proximidades de la zona caliente íbamos en dirección peligrosa. Entre que oímos los primeros disparos y que habíamos divisado a otros dos escopeteros apostados en zonas dominantes, ya se sabe que en táctica militar el de arriba tiene superioridad, nos replegamos a zona menos peligrosa y ya conquistada donde nos esperaba el resto del grupo.

La cuestión era qué hacer con la marcha pues nos había pillado a medias y en pleno monte. No podíamos volver a los coches e improvisar ruta, así que tomamos la decisión que en caliente se toma fácilmente pero que a la media hora provoca que salga de tu boca los cien mil cagamentos. Bastó que el grupo divisara cómo un jabalí sorteaba el cerco por la ladera opuesta para hacernos pensar que la ruta seguida por el bicho era buena también para nosotros, así que, no haciendo caso del toponímico Cerrada del Zarzal, qué sabiduría hay encerrada en el término, nos adentramos en zona donde nos peleamos duramente con el monte en su más agreste expresión.

Después de reunirnos en un alto para decidir cómo salir de la situación, nos inclinamos por bajar en busca de una trocha divisada desde las alturas y que se nos antojaba la única salida. A esa hora ya no prestábamos atención a las escopetas, lo único que nos preocupaba era cómo llegar a la senda prometida sin sufrir el paso por el zarzal que nos esperaba amenazante.

Nos reunimos a comer después de un descenso en el que cada cual creía ver el mejor paso para atravesar la maraña de zarzas y espinos que nos salía al paso. El sitio era espléndido, sin vistas pues habíamos perdido altura pero era un claro mullido de césped entre maleza al sol primaveral. Después de curarnos los arañazos, que más pareció una pelea con gatos monteses que una plácida marcha sabatina, dimos cuenta de las vituallas, corrió el vino que esta vez si se llevó en cantidad y variedad y algunos dormimos una corta siestecita mientras otros, más intrépidos, fueron en busca de no se qué valle río arriba, según oí entre sueños.

No dimos tiempo a que los expedicionarios regresaran, nos pusimos en marcha de vuelta a los coches preocupados por la hora y el desconocimiento del camino de vuelta que se convirtió en agradable paseo en un primaveral atardecer y unas preciosas vistas al valle.

Begoña y yo nos adelantamos en la bajada porque teníamos prisa por volver a Madrid, no nos quedamos a las despedidas ni sabemos nada de la expedición en busca del valle inalcanzable, pero seguro que se han tomado datos suficientes para intentarlo de nuevo y si no al tiempo.

Estadísticas

No creo que la marcha superara los 13 o 14 Km, me falta el dato oficial, con un desnivel acumulado de 630 m y una duración de 7:10 horas. Los participantes: José Antonio, Juana, Rafa, Carlos, Mabu, María, Pepe, Carmen, Jose Mari, Gema, Mateo, Marta, Jose, Fidel, Luz, Seijas, Begoña y yo.

Fotos de la marcha

Hasta pronto.

Defender la alegría

No sé por qué ha irritado tanto a la oposición el vídeo de la plataforma de apoyo a Zapatero (PAZ), lo lógico es que en campaña preelectoral cada cual se meza a los sones que más le pongan, los unos a base de vallenato y conferencia episcopal y los otros con canción de Serrat-Benedetti.

Ahí va el ya famoso videoclip para el que no lo haya visto…


… y el poema, que siempre viene bien recordarlo.

Mario Benedetti

Defensa de la alegría

Defender la alegría como una trinchera
defenderla del escándalo y la rutina
de la miseria y los miserables
de las ausencias transitorias
y las definitivas

defender la alegría como un principio
defenderla del pasmo y las pesadillas
de los neutrales y de los neutrones
de las dulces infamias
y los graves diagnósticos

defender la alegría como una bandera
defenderla del rayo y la melancolía
de los ingenuos y de los canallas
de la retórica y los paros cardiacos
de las endemias y las academias

defender la alegría como un destino
defenderla del fuego y de los bomberos
de los suicidas y los homicidas
de las vacaciones y del agobio
de la obligación de estar alegres

defender la alegría como una certeza
defenderla del óxido y la roña
de la famosa pátina del tiempo
del relente y del oportunismo
de los proxenetas de la risa

defender la alegría como un derecho
defenderla de dios y del invierno
de las mayúsculas y de la muerte
de los apellidos y las lástimas
del azar
y también de la alegría.

^ ^

Capacidad de imitar

Del Blog de Forestman extraemos este increíble vídeo que nos muestra lo que puede ser el ave con mayor capacidad de imitación, el Ave Lira. Es endémico de Australia y sorprende porque, además de copiar el canto de otras especies, reproduce sonidos inverosímiles. Si no te lo crees no tienes más que ver este videoclip.


¿Es o no fantástico?

En atención a Seijas …

… o, si no quieres caldo, ahí van dos tazas

La campaña de Seijas y adláteres para hacer de vez en cuando, coincidiendo con la primera del mes, una marcha placentera, cortita, con poco desnivel, que permitiera la conversación y la contemplación, desembocó durante la semana en una serie de mensajes dirigidos a los jefes tratando de influir en la organización de la correspondiente a este sábado. Que si a Guadalajara, supongo que para contentar a Fidel, que si a El Escorial para hacer las clásicas de La Jarosa, Cabeza Líjar, etc.

El caso es que Rafa fue desbaratando cuantas propuestas se le presentaban, eso si, muy diplomáticamente, como es él, y envió por fin una convocatoria que encabezaba con “En atención a Javier Seijas …” que hizo pensar a más de uno que los jefes habían claudicado, que al final se habían plegado a las súplicas de Javier y nos planteaban una salidita cómoda, por parajes tranquilos y libres de lluvia, pronosticada por la mayoría de los meteorólogos.

Tan subyugante le pareció a Seijas la convocatoria que por fin se decidió a invitar a sus primos Menchu y Pedro, que hacía tiempo querían venir y que, suponemos, les reservaba para una marcha tranquilita, que no es plan meter a los que se quiere en berenjenales al uso en este grupo de nuestros amores.

Tras ciertos titubeos en la salida, pues han reconfigurado el trazado del GR-88 a su paso por El Atazar, comenzamos un bonito paseo por barrancos post-presa del mismo nombre, con una temperatura excelente para caminar y unos preciosos paisajes. Más bajadas que subidas, mucho tramo a media ladera, siempre al sur-sureste, sale el sol, es decir, todo muy placentero hasta tal punto que, me cuentan, Seijas comentó que ya era hora de hacer caminatas así, vamos que así daba gusto.

En el Collado Santo, después de 2 horas de marcha, llevábamos 200 metros de ascensión y estábamos prácticamente a la misma altitud que el punto de salida, por lo que según nos íbamos percatando de la convocatoria trampa comenzaba el mosqueo general. Así que iniciamos un rampa eterna, interminable recorrido tercamente ascendente por 5 Km de pista, que nos depositó al borde de un cortafuegos ¡Qué bien! ¡Qué casualidad, un cortafuegos! ¡No me lo puedo creer! … Nada chicos, intervino el jefe, esta es la parte final, ya solo nos queda 1 Km, eso sí con un desnivel de 150 m. GRR@@¥¥!!! FRR&&%%!!!

A pesar de tener tan solo 1438 m de altitud, en el pico Somosierra se disfruta de una de las vistas más hermosas de la sierra madrileña. Me arrepentí de no haber llevado la cámara pues la atmósfera ayer era clara, se divisaba perfectamente el nuevo skyline de Madrid, el cielo sembrado de nubes, la perspectiva no acostumbrada de la Sierra de la Cabrera y el Mondalindo y el embalse de El Atazar que desde allí se antoja lago. Lugar idóneo para comer y admirar el paisaje.

El regreso a El Atazar fue tranquilo, disfrutando del sol de media tarde y con los pies anunciando ya que la distancia recorrida había sido muy superior a lo esperado. Como era de suponer, según íbamos en fila india por el GR-88 y una vez la cercanía del pueblo permitía una cierta relajación, el comentario jocoso era “ así que en atención a Seijas ¿eh?” Mala leche que tienen algunos.

Para los amigos de la estadística, diremos que fueron más de 22 Km, con un desnivel acumulado de 966 m y una duración de 7:40 horas. Los participantes, por orden de aparición: Menchu y Pedro; Begoña y yo; Juana, Belén y José Antonio; Maxi y Guida; Carlos; Fidel, Luz y Seijas. Los invitados muy bien, buena forma física, agradable conversación e invitaron a café y olivas aragonesas, así que ¿qué más podemos decir? Que vuelvan cuando deseen que serán bien recibidos.

Regreso a Madrid sin muchos coches y parada para abastecimiento en la pastelería de Torrelaguna, para qué más.