Yo me la llevé al río ...

No se cómo describir la marcha del sábado pasado, tal cantidad de cosas llamémosles raras ocurrieron que es difícil narrarlas en poco espacio, lo de las causas que las motivaron lo dejaremos para mejor ocasión, que cada uno saque sus propias conclusiones.

El sábado prometía ser un día magnífico de monte, la previsión meteorológica así lo indicaba, y la marcha planteada, después de la paliza anterior, hacía prever grupo reducido o conjunto de cámara dado que proponía ser larga y con parte intermedia aventurera, es decir, que nos íbamos a marcar una improvisación.

Debido probablemente a que el tiempo invita a salir al monte y que la boina amarronada que envuelve Madrid obliga a escapar, el caso es que de nuevo nos reunimos 18 en Montejo de la Sierra. Yo que esperaba un grupo de cámara allí estábamos si no una orquesta si al menos una banda.



Itinerario de la marcha (ver más grande)


Se inició la marcha a buen ritmo, cuando nos quisimos dar cuenta enfilábamos las rampas que nos llevarían a la hermosa cuerda que corre paralela al Hayedo de Montejo y al Río Jarama y que llega hasta la Cuerda de la Pinilla. En ese punto, en la cuerda, ya tuvimos noticia del primer abandono, Diana se había quedado rezagada y como estaba algo mareada un grupo de nosotros inició las tareas de rescate que consistieron en acompañarla de regreso y pasar un día agradable de campo en lugar de una dura marcha montera.

Como el grupo se quedó sin líderes ya que Rafa y José Antonio se incluyeron en el rescate, la banda empezó a desafinar, unos tiraron por la cresta, otros decidimos ir a media ladera, y otros, ignoro quienes, decidieron no acabar el movimiento y en vez de de llegar al Reajo del Puerto buscar sitio para comer.

Repuestas las fuerzas y con el director de orquesta de nuevo entre nosotros una vez comprobada la gravedad de la damnificada, se dio a elegir y los que quisieron se volvieron por donde habían venido y el resto, los más audaces, fuimos a explorar el terreno tratando de hallar un nuevo camino de regreso que lo conocido a veces aburre.

Se trataba de bajar monte a través en busca de un camino que no aparece en la cartografía al uso pero que parece ser figuraba en una fotografía del satélite. No se si sería el Astra o el de Digital+ el caso es que allí no había camino, trocha o sendero. Bajamos la ladera como buenamente pudimos hasta encontrarnos con el Arroyo Ermito y de allí de un salto a la pista que nos habría de devolver al punto de partida.

Fueron 17 Km de recorrido, con 777 m de ascensión acumulada y una duración total de 7 hrs y 20 min. Los participantes: José Antonio, Juana, Rafa, Pepe, Carmen, José Luis, Carlos, María, Jose Mari, Gema, Belén, Susana, Mateo, José, Viqui, Diana, Begoña y yo.

Para mi, lo de encontrarnos con el arroyo es un eufemismo ya que, como el del chiste, me harté, pues una piedra traicionera hizo que me sumergiera en el como San Juan Bautista ¿o era otro? en el Jordán. El caso es que tuve que regresar con ropa prestada pero seca y con las botas haciendo chop-chop.

Hasta pronto.

Marcha rara, pero que muy rara

La convocatoria para la marcha de ayer sábado era tajante: 18 Km y 900 m de desnivel. Los que ya tenemos una cierta experiencia, nos leemos los e-mails y analizamos la ruta propuesta sobre el plano de la Tienda Verde pensábamos: marcha dura, absténganse los flojos. Pero no, este grupo es como es y a la llamada se presentó la más alta participación desde septiembre, 23 integrantes: los fijos, los fijos discontinuos, los temporeros y además con invitados. Lo que digo, este grupo es así, muy suyo.

A medida que nos íbamos congregando en el bar de Lozoya del Valle, cuando íbamos siendo conscientes de la cantidad de asistentes algunos nos temíamos que la marcha no cumpliría objetivos porque los grupos tan numerosos y con personas que hace tiempo no se ven tienden a la molicie y al disfrute de la conversación mientras se camina. Otro error.

Entre que soy más lento que el caballo del malo y tardo un montón en ponerme botas y polainas, colocar macuto, ajustar bastones y configurar cronómetro y altímetro, salí como siempre de los últimos. Luego, entre párate a hacer fotos, el día y el paisaje lo merecían, y haz la goma con los rezagados del pelotón, papel que desempeñé más por posición que por altruismo o por táctica de equipo, el caso es que no me reuní con el grupo más que en la parada técnica y en la comida. No se qué o quién impulsaba la cabeza de la marcha pero no hubo forma de conectar, ni a la ida ni a la vuelta.

Día precioso, soleado, magníficas vistas de la Cuerda Larga y Peñalara con sus cumbres nevadas, preciosa la contemplación desde las alturas del Valle del Lozoya y del Embalse de Pinilla y comida en uno de los restaurantes con mejores vistas de la zona, el Reajo Alto (2100 m).



Balance

Positivo en lo estadístico, en lo estrictamente físico, 22 Km de marcha y 955 m de ascensión acumulada que realizamos en casi 8 horas, y en la participación como ya he anticipado. No tanto en el placer de caminar en grupo, en el tintirinti a coro completo, disminuido por los que se habían dado la vuelta, lo rezagados que no esperamos para la foto y los que ya habían comenzado a comer, en cierto reposo después de comer que el día y lugar merecía, y en un regreso tranquilo disfrutando de la jornada vivida y contemplando el atardecer. Los itinerarios y los horarios mandan.

Participantes

José Antonio, Juana, Rafa, Carlos, Mabu, Maxi, Guida, Pepe, Carmen, Jose Mari, Gema, Miguel Ángel, Mamen, Fidel, Seijas, Susana, Mateo, José, Ricardo, Viqui, Diana, Begoña y yo.


Fotos de la marcha

El sábado próximo será distinto, sin duda, es lo bueno que tiene esto del monte.

A ritmo de bolero

Salimos del auditorio con su obstinado ritmo en nuestros oídos, con el ánimo enaltecido por el incremento constante del sonido orquestal hasta desembocar en ese final apoteósico, atronador, …, acabábamos de escuchar el Bolero de Ravel.

Consumimos los primeros arrebatos de euforia aplaudiendo en pie a los interpretes, lanzando bravos y alguno hubo que pidió otra como si de concierto de cantautor o baile verbenero se tratase, tal era nuestro entusiasmo.

Después, al salir, Fidel nos mostraba el paso del bolero a medida que caminábamos buscando un bar donde apuntalar las sensaciones vividas y hasta se marcó con Luz un agarrao mientras esperábamos las cañas pedidas.

Para quien piense que se exagera, que no puede ser para tanto, que lo pruebe, que vea y escuche los vídeos incluidos para emocionarse, seguro estoy de que lo conseguirá y si no que se lo haga mirar.




Desde luego no es lo mismo escucharlo en directo, ayer Luz, Begoña, Fidel, Seijas y yo disfrutamos de lo lindo con el concierto extraordinario que la Orquesta Sinfónica de RTVE ofreció en el Palacio de Exposiciones y Congresos con obras de Tchaikovsky, Falla, Mussorgsky, Albéniz y el mencionado Ravel.

Hay que repetirlo.

Subida a Lomo Gordo desde San Mamés

Otra jornada memorable de monte. La nieve vuelve atractivo cualquier paraje por inhóspito que sea y nos permite subir y descender por sitios que de otra forma tanta pereza da, porque ¿qué es un cortafuegos sin nieve? pues una cuesta inmisericorde llena de piedras, digo yo.

A pesar de que el terreno era un tanto peligroso debido a que, en contra de la previsión meteorológica, la poca nieve caída se había convertido en hielo y había que ir pisando con cien ojos, un par de bastones y un continuo ¡ahí va la …!, el sábado fue otro de esos días en que te reconcilias con el monte, que te deja tocadas las piernas, llenos los pulmones y colmadas las pupilas de luz y paisaje.

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La marcha no fue muy larga en sí, tan solo 12 Km, pero como digo bastante exigente ya que subimos 960 m acumulados por un terreno duro y resbaladizo. Tres osados (Mabu, Carlos y Pepe) alargaron un tanto la marcha, dicen que se llegaron hasta la cuerda, el resto volvimos grupas en Lomo Gordo (2075 m), objetivo del día, sin tintirinti ni foto que el viento helador que corría no dejaba ganas para tales jolgorios.

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En mi caso, tan absorto estaba con el paisaje que fui prácticamente toda la marcha de fotógrafo-escoba, por ese motivo las pocas fotos tomadas del grupo en esta ocasión son de espaldas. Bueno por eso y por: a) hace tiempo que saqué el teleobjetivo de la mochila sustituyéndolo por el termo con café y b) para evitar que se hagan comentarios sobre las arrugas de cada cual y lo de que el tiempo no pasa en balde. Así que ahora soy más cuidadoso con los primeros planos y nos tomamos una tacita de café después de comer que no está mal.

Los congregados en San Mamés fuimos: Rafa, Rosa, José Antonio, Carlos, Mabu, María, Pepe, Fidel, Luz, Jose Mari, Gema, Viqui, Mateo, Begoña y yo.

Tardamos en total 7 horas y ¼ por lo que como nos poníamos a andar casi a las 11 de la mañana llegamos a los coches con la luz justa. Después de cambiarnos nos fuimos al bar del pueblo a celebrar lo vivido y el pasado cumpleaños de Luz con cola-cao y rosquillas. Como debe ser.

Adiós a Sir Edmun Hillary

Hoy ha fallecido Edmun Hillary, primer hombre en pisar la cima más alta de la tierra y personaje de sumo interés: aviador, explorador, aventurero en el sentido honorable de la palabra.

Es de significar que Hillary mostró durante toda su vida una gran preocupación por las condiciones de vida del pueblo nepalí ayudando a crear escuelas y hospitales, así como por el deterioro del medio ambiente consiguiendo que el Gobierno neozelandés ayudara al nepalí a convertir el Everest en Parque Nacional.

Se pueden encontrar datos biográficos y fotografías de Edmun Hillary en:

El sábado en Lomo Gordo (aunque sea un 2mil) entonaremos un tintirinti en honor de este gran hombre.

... O los huevos fritos de doña Paca

Efectivamente, los menos osados (Rafa, Seijas, Monique, Juana, Tatiana, Maxi, Guida, Mabu y Carlos), vista la climatología y con el buen recuerdo del lugar del cafe matutino, decidimos que era un buen momento de iniciar el descenso. Fácil en su tramo alto y complicado por la niebla en las proximidades de La Acebeda.

Capitaneados por Rafa, con múltiples aportaciones del resto de la tropa, sin GPS ni plano ni brújula, guiados sólo por el olfato, conseguimos llegar al bar donde doña Paca y su hija nos ofrecieron unos mágnificos huevos fritos con patatas para complementar nuestras no tan modestas viandas: chorizos gallegos, bonito de Seijas, caldos, y de postre la tarta, con sorpresa, de Monique (la sorpresa le tocó a Rafa, quién, al parecer esta emplazado a custodiarla para aportarla a la tarta que tendrá que hacer en Reyes de 2009). Larga y ancha sobremesa a la espera de los osados (José Antonio, Pepe, Ángel, Begoña, Roberto y Mamen) que afortunadamente se presentaron cuando estábamos deseándonos unos buenos Reyes, que todos teníamos bien merecidos.

Gracias, doña Paca y familia, por su amabilidad y buen trato.

Algo diver para empezar el año

Aunque este vídeo es ya viejo en esta era de la multimedia y la tecnología, no puedo resistir la tentación de incluir en este espacio la reseña que nos hace Loren desde su web de la Asocicación de Montañeros La Demanda y del que tanto se ha hablado y bailado, según mi hija, en las disco.

Alguien se preguntará qué pinta aquí esto, pues no sé el color, verde como el del monte, buenas vistas, estiloso, divertido, en fín algo para amenizar este largo y duro enero.



Disfrutad con Destination Calabria.

La primera de mosqueo

Ganas teníamos de inaugurar el año con una salida facilona que llamara a muchos participantes hartos de fiestas navideñas, de pisar nieve y contemplar bonitos paisajes. Pero no pudo ser, el día fue malo de solemnidad, La Acebeda nos acogió entre nieblas y llovizna (calabobos, chirimiri, orballo, orballu, …) pertinaz que conforme nos acercábamos a la cuerda se tornaba con el viento cada vez más insoportable. Así que todos, unos en el Puerto de La Acebeda, y otros, los más osados, camino ya de Colgadizos optamos por volver al pueblo, al bar, a la charla y la calefacción.

Qué deleite encontrarse de nuevo con los amigos del monte los/as Maxi, Guida, Carlos, Mabu, Pepe, Robert, etc., los que por vacaciones, casas fuera de Madrid, sobrinos, cursos y demás no se dejaban ver desde hacía tiempo. Echamos de menos una vez más a Rosa que sus ocupaciones laborales no la dejan oler monte por ahora, y a Luz que celebraba su cumpleaños, como el Rey, y que nos escatimó la invitación correspondiente, felicidades desde aquí.

Al final, los que alargamos la marcha hicimos aproximadamente 14 Km de marcha en unas 5½ horas, sin apenas paradas, con un desnivel acumulado de 540 m y empape general.

Acudimos a la cita en esta ocasión: José Antonio, Juana, Tatiana, Rafa, Mamen, Pepe, Seijas, Maxi, Guida, Robert, Monique, Carlos, Mabu, Begoña y yo.

La próxima sin duda será mejor.