Pirineos XII y el buen pireneista


Nuestros vecinos del Norte, pasada la frontera, además de confirmar que los Pirineos son útiles no solo para pastos y leña, como ya sabíamos los del Sur, nos explicaron sus ventajas para la ciencia y el espíritu,  allá por los siglos XVIII y  XIX. No fueron sus explicaciones sencillas,  ni  estaremos libres de esfuerzos si deseamos descubrir por nuestra cuenta dichas ventajas, al menos las que al espíritu se refieren.
Según nos cuenta Rafa Bayona en su convocatoria de  Pirineos XII “Fueron científicos, geógrafos, botánicos, ornitólogos, geólogos…, a finales del siglo XVIII y principios del XIX, los primeros que se aventuraron por las cimas y paisajes de Ordesa. Movidos por el deseo de conocimiento científico acabaron amando profundamente estas tierras. El descubrimiento de Ordesa al mundo fue gracias a los pioneros franceses. Así, Lucien Briet sembró la idea de proteger toda esta naturaleza, o el científico Ramond de Carbonnieres, quien materializó las primeras conquistas de las cimas más destacables, como la de Monte Perdido en 1802.”
 Insiste Rafa Bayona en recordarnos lo realmente complejo que es ser un buen pireneista, tal como lo definió en 1898 el geógrafo Henri Beraldi, vecino del Norte, supongo: “el ideal del pirineista es saber a la vez ascender, escribir y sentir. Si escribe sin subir, no puede nada. Si sube sin escribir, no deja nada. Si subiendo, relata secamente, no deja nada más que un documento. Si, cosa rara, sube, escribe y siente, si, en una palabra es el pintor de una naturaleza especial, el pintor de la montaña, deja un verdadero libro admirable.”

 Es decir; el buen pireniesta debe estar en muy buena forma física para andar y ascender   dosmiles y a ser posible algún tresmil y ser ducho en flora, fauna, geografía, geología… incluso minería, para poder entender y escribir sobre lo que ve. Además, debe ser un gran prosista para describir lo que con conocimiento ha visto  y un fenomenal poeta para relatar sus emociones de forma que   sean leídas  con un mínimo de interés. Difícil nos lo ponen mesié Berald y mesié Bayona, para graduarnos en pireneismo, pero a pesar de ello no nos arredramos los 18 participantes en esta decimosegunda edición de “Pirineos”, dispuestos a intertarlo durante dos marchas el 5 y 6 de julio de 2014, subiendo a Punta Acuta el 5 y a través de las fajas Racún y Canariellos el 6.

 5 de julio, Punta Acuta
A las nueve de la mañana, después de repartir el pan, ya estábamos andando, primero sobre el camino de Fabatons, bordeando el rio Ara, que en este tramo ya ha absorbido al  Arazas y   a continuación por el de Turieto, próximo al rio Arazas antes de su absorción.  Recorrido con ligera y continua pendiente que permitía contemplar los rápidos, cascadas, flores, troncos y árboles a corta distancia y a lo lejos y en lo alto, las paredes verticales multicolores, la cimas del Tozal de Mallo, cima mágica y caprichosa que se transforma  según el día transcurre, acorde a sus caprichos, la blancura de la cascada de Cotautero o el recóndito circo de la Carriata. Los tresmiles escondidos o el fondo del valle en Soaso se podían atisbar.
Después de un ligero descanso en una campa próxima a la Pradera de Ordesa, situada en el centro del valle,  comenzamos a trepar por la senda de los Cazadores de imposible trazado sobre una pared más que vertical, que nos lleva 600m más arriba. Segundo reagrupamiento del día, antes de lanzar el ataque final hacia la Punta  Acuta cimera de  la sierra de las Cutas. “Precaución” insiste Rafa, “adelante” anima César; son ya bastantes horas, el camino se hace más aéreo y pedregoso, los jardines de edelweiss  emocionan y elevan el ánimo antes de  afrontar el último tramo de la ascensión. Abajo, muy abajo en la vertical, el rio y las praderas. Imposible adivinar siquiera como podíamos haber llegado a  aquel lugar, descubriendo y adivinando Ordesa, sintiéndola en las piernas y en los corazones, en el físico y en el emocional. Un último esfuerzo y ya estamos casi todos sobre la Punta Acuta, un cono verde perfecto, un dos mil medio que nos permite ver los tres miles enfrente, el Tallón, en la niebla, el circo de Cotatuero al completo con su brillante y sonora cascada, la brecha de Rolando entre nubes. Para la fantasía e imaginación permanecen invisibles tanto  la Cola de Caballo, como el Perdido, situados a continuación de la curva del  fondo del valle.
Fotos y comida en el collado, antes de emprender un larguísimo descenso por pista y PR a Torla, a donde llegamos cerca de las 8 de la tarde. Tras acomodarnos en los coches partimos, cansados, hacia casa Frauca, nuestro campo base en Sarvisé, donde nos esperaba la segunda buena cena de Pirineos XII.
6 de julio. Fajas Racún y Canariellos
 Hacia las 9 cogemos el autobús del parque hacia la Pradera. Casi todos ratificamos la marcha prevista por las fajas, pero algunos pocos deciden ir hasta la Cola de Caballo por el camino principal del valle. El día amenazaba lluvia.
 Los de las fajas retrocedemos hasta el acceso al circo de Carriata y hacia él comenzamos la ascensión. Al tiempo que subimos vamos contemplando a nuestra izquierda la compleja  metamorfosis del Tozal de Mallo, que se presenta inicialmente como un perfecto arpón gigante y a medida que ganamos altura se va transformando en triángulo agudo primero, menos agudo después y por último en proa de descomunal trasatlántico varado en pleno valle, sin posibilidad alguna de navegar por el modesto Arazas. De momento, al menos. Tanto Maru, como Rafa y César se ganaron el respeto y admiración de los participantes cuando nos describían su ascensión, realizada unos días antes, a la sorprendente cima.
La subida al Tozal se contempló como posibilidad para Pirineos XII, pero se descartó, según confesaron nuestro equipo de líderes. En su lugar, según lo previsto, tomamos la desviación hacia la faja Racón después de unos 400m de ascensión. Sobre este largo balcón de varios km caminamos sin cansancio aparente y nos deleitamos con la gran variedad de colores, formas y sonidos que la pared a nuestra izquierda mostraba, prestando atención, al mismo tiempo,  a la pronunciada pendiente situada a la derecha, disimulada por protectores pinos y erizones en flor. Al alcance de nuestras manos, además, un gran variedad de gencianas, lirios, rosas pendulinas,  campanillas, coronas del rey,  azucenas, verónicas y muchas más cuyos nombre solo los grandes pireneistas conocen. Extendiendo la mirada hacia la derecha, la sierra de las Cutas y Punta Acuta,  el imposible camino del día anterior y el valle en la hondonada, protegiendo de nuestra mirada la Cola de Caballo situada en el circo de Soaso al final. Sobre nuestra vertical algún que otro pájaro y ave y el cielo amenazando lluvia.
 Más de uno evocaba los tiempos en que todo esto era un océano, cuando descendíamos de la faja para cruzar el barranco de Cotatuero antes de la trepada  a la segunda faja del día, la de Canariellos. Con un recorrido más corto que el anterior, este segundo balcón nos transportó a un gran bosque de hayas que brillaban bajo la  lluvia que ahora caía con ganas.
Ya sobre el camino principal del valle, los fajistas nos encontramos con el grupo  de Cola de Caballo, en un alarde de precisión que solo el equipo directivo de Pirineos XII pudo haber diseñado. Juntos comemos como podemos en una cabaña típica del valle para dirigirnos a continuación a la Pradera donde en el bar, sin lluvia, tomamos café unos y cerveza otros. En autobús retornamos a Torla y, luego, a  Sarvisé en los coches donde rememoramos nuestro aprendizaje de pireniestas estimulados por el tercer gran menú de casa Frauca.
 Al día siguiente daríamos por concluido Pirineos XII con una relajante sesión balnearia en Panticosa y una opípara comida final en Sabiñánigo.
 Después de  Pirineos XII, sin duda, somos mejores pireneistas, pero aún estamos verdes  para la graduación.
 Datos técnicos
Producción, Guion y Dirección: César, Maru y Rafa (masters en pireneismo)
 
Aspirantes: Carlos, Chelo, Fidel, José Antonio, Juana, Luz, Magu, Mamen, María, Monique, Pilar (prima de Jose Collado), Rafa, Robert, Rosa y Trini.

 1) Punta Acuta (5 de julio):

            Punto de partida y llegada: Torla

Duración: 10 horas

            Altitud máxima: 2.242m

            Desnivel acumulado: 1.400m

 2) Fajas y Cascada Cola de Caballo (6 de julio):

            Punto de partida y llegada: Pradera de Ordesa

            Duración: 7 horas      

            Altitud máxima: 2.000m (en la faja Racún)

            Desnivel: 800m


Carlos















7 de junio: PICO SOMOSAGUAS Y 72 CUMPLEAÑOS FELIZ.




Este sábado, la marcha discurrió desde El Atazar al Pico de Somosaguas. El campo estaba espléndido de vegetación. La ruta fue bastante larga. Comenzamos en el pueblo de El Atazar, saliendo por su parte norte, por el GR 88 creo que es, y dejando el Cabeza Antón a la derecha, culminamos el Pico Somosierra, un 1400 m (¡qué bajito!). Luego, tomando una pista-cortafuegos a la izquierda,  bajamos y circunvalamos el pico por la otra ladera del Somosa, pasando cerca del Collado Santo para llegar al escarpado y tomilloso Barranco del Río Robledillo al que algunos temen mucho, por lo que ésta vez, en lugar de bajar por donde otras ocasiones, se prefirió seguir y bajar por el mismo Barranco pero más adelante, para cruzar el puente que viene en el mapa y , caminito caminito, seguir por una interminable pista hasta llegar de vuelta al pueblo y entrar por su parte sur. 

A la vuelta en El Atazar, Robert nos obsequió con unas suculentas tartas de manzana, hechas por él mismo siguiendo receta de su madre, para festejar su 27 cumpleaños (¡qué joven, el tío, para ser el Decano del grupo!), Estuvimos sentados en una terraza saboreándolas y nos gustaron tanto que algunos nos llevamos hasta las raciones que sobraron, con lo que las dos tartas desaparecieron en su totalidad más total.
Por cierto, llevamos dos sábados seguidos de celebraciones. El sábado anterior, Pepe y Mateo organizaron  una preciosa marcha que hace mucho tiempo que no hacíamos, desde el Puerto del Cardoso al Collado y Pico Salinero, al pié del Porrejón de la Puebla. Resultó también estupenda, con muchas flores como le gustan a Mateo (sin cachondeo) y al final, rematamos con una estupenda merienda-cena invitados por Pepe y Carmen, que con ello celebraban su jubilación. 

En fin, que sigamos las celebraciones, con cuidado de no coger magras, aunque nunca falten, sobretodo, por la oportunidad de vernos y disfrutar de la amistad.  Un fuerte abrazo para los celebrantes y también para los demás. ¡ Vivan los del Monte!

No al TPP

Aprovecha este fin de semana para enterarte de lo que es el TPP (Trans-Pacific Partnership o Trans-Pacific Strategic Economic Partnership),  para entendernos, el Acuerdo de Asociación Transpacífico.

Comprueba a qué se dedica Monsanto, empresa proveedora de productos químicos para la agricultura, y por qué le interesa la firma de este acuerdo.

Oponte firmando en AVAAZ.org.

La música de Ravi Shankar en el Auditorio

Ayer tuvimos la ocasión de escuchar en el Auditorio Nacional de Música el segundo concierto para sitar y orquesta de Ravi Shankar, "Raga-Mala". Un acierto sin duda porque durante 50 minutos pudimos escuchar una música nueva, fresca, colorista, un auténtico deleite.

Estupenda interpretación de Anoushka Shankar al sitar y de la Orquesta Nacional de España dirigida por Jordi Bernàcer, que consiguieron que el público acabara totalmente entregado y aplaudiera a rabiar.

Adjunto un vídeo de menos de 15 minutos como ejemplo de lo que oímos ayer.



En esta ocasión la interpretación corre a cargo del mismo compositor, Ravi Shankar, con la London Philharmonic Orchestra dirigida por Zubin Metha.

Subida al Tres Provincias (Cebollera Vieja)

 El 14 de septiembre subimos al Pico Tres Provincias, familiarmente "Cebollona".

Una bonita marcha en la que, además del paseo, tuvimos la satisfacción de reencontrarnos con los amigos tras el verano. Y además, bastante concurrida. Nos juntamos 15.
Todos acudimos puntuales, debido a la nueva normativa horaria (cosas de la crisis).
La subida fue por un itinerario que hacíamos antes, bajando hacia la Chorrera del Duratón por la antigua carretera de Burgos y tomando una pista a la derecha que nos llevó hasta la cima. El último tramo lo hicimos por el cortafuegos. En una peña que hay en la cima han puesto un poema dedicado a los guardas forestales. Creo que lo pusieron en el año 2002. En la cumbre estuvimos charlando con un caminante que había subido al monte con sus hijos (de unos 7 años)-  nuevas generaciones del monte que garantizan que estos senderos seguirán pateándose por los siglos de los siglos.

 La bajada la hicimos por la vertiente sur, con el fin de intentar llegar hasta El Abedular. Comimos en uno de los pinares de al lado de la pista, tras descender de la cima como una media hora.

Como anécdota a destacar, un supuesto extravío por parte de Amancio, hermano de Luz, que declaró en un principio que había perdido unas gafas. Inmediatamente, se puso en movimiento el plan de rescate, intentando precisar el momento exacto de la pérdida de las antiparras. El monte despista mucho. Al final, aparecieron las gafas en el bolsillo del pantalón.
Al fin, no se si se cumplió el objetivo de llegar al abedular, ya que Luz, Amancio y yo, bajamos nada más comer para ir nada menos que a una boda. Cuando lo sepa, lo escribiré en este blog, que al fin y al cabo, tiene que ser dinámico, como se dice ahora .
Datos de la Marcha: Punto de Salida: Puerto de Somosierra. Punto de destino: Pico tres Provincias. Desnivel: Pongamos que 800 m acumulados. Duración, 6 horas para unos y de 7 a 8 para el resto.
Participantes: Jose Antonio, Juana, Rafa, Rosa, Mateo, Marta, Pepe, Carmen, Javier, Vicky, Carlos, Magu, Amancio, Luz y Fidel.


Fidel

Tragedia ferroviaria en Angrois

Nuestras condolencias a los familiares de las víctimas, nuestro deseo de una pronta recuperación para los heridos y la esperanza de que no vuelva repetirse una tragedia como esta.

«Crisantemi» de Giacomo Puccini.

Sí, llegamos a la cumbre del Nevero

Día 15 de junio de 2013


Como aseguraban todos los pronósticos, el día resultó magnífico y fue de los que requerían buen gorro, gafas y crema solar.

Dada la falta de costumbre en redactar y envíar las propuestas de marcha, en la convocatoria ya sembré algunas dudas en cuanto a la fecha, al no cambiar en una primera instancia la fecha de la convovatoria anterior (8 de junio), realizada por Rafa con la destreza y cuidado con que las hace. Estas dudas fueron resueltas y subsanado el error, dando lugar a un pequeño rifirafe de correos que le puso un punto de humor a la convocatoria.   El lugar de cita tampoco resultó estar muy sembrado. Resulta que en Pinilla pueblo, hacía lustros que no quedabamos para el café matutino, ya que últimamente lo hacíamos en Lozoya, por lo que los que primeros llegamos esperamos en la entrada del pueblo a los que iban llegando para que no se despistaran y supieran encontrar el lugar de la cita. Hallamos un bar abierto que hacía mucho que no visitábamos, y ahí tomamos el café -  quizás volvamos a incluir este local en la lista de "lugares para quedar".  La cosa es que, al final, nos juntamos  9 del monte para realizar la marcha. El itinerario que elegimos esta vez para acometer el Nevero fue partir desde la ermita de Sta. Marta, ubicada saliendo de la Pinilla a la carretera de Lozoya y recorriendo en coche unos 50 a 100 metros en sentido opuesto  a este pueblo. Allí dejamos los coches y comenzamos a caminar  hacia la derecha, atravesando una pequeña zona recreativa que cruza el arroyo de los Hoyos de Pinilla, que a la sazón bajaba con bastantes ínfulas acuíferas. Seguimos por ese camino-pista divisando diversas chorreras que forma este arroyo. A los pocos kilómetros, nos cruzamos con un caminante que bajaba y yo, que iba el último, estuve charlando un rato con él. En ese momento cruzaron dos lagartos-lagartones verdes, circunstancia que aprovechó para contarme algún lance zoológico que había tenido ocasión de presenciar con ellos de protagonistas, ya que eran abundantes en la zona.

Al poco me dí cuenta que  me había dejado la cantimplora de agua en casa (¡vaya despiste!). Menos mal que uno tiene buenos amigos y me dieron agua (por cierto, obra de misericordia).

Proseguimos la ruta  siguiendo el valle del arroyo  citado,  abandonando la pista en un momento dado para tomar un sendero de menor entidad hacia la izquierda que discurría paralelo y por encima del arroyo. Este sendero se fue colmando de vegetación, haciendo a veces dificultosa la marcha. Para otra vez, sabemos que es mejor tomar  una dirección más a la derecha, ladera arriba. El caso es que poco a poco, llegamos  sin mayor problema a las cercanías del Hoyo de Peñacabra o Pinilla. Había agua en abundancia en los regatos y el brezo estaba pletórico de pólen, como corresponde a la estación y a la pluviometría de este año.
En este punto, regresaron algunos para asistir a concierto y los seis restantes, enfilamos la parte izquierda del Hoyo, continuando por la conocida pedrera la ascensión del último tramo, pasando luego a la otra orilla (derecha) del arroyo y subiendo el último y gozoso trecho por el lateral del nevero situado justo debajo del Collado de Parrinoso (2095 m). Este tramo lo subimos por las piedras, porque la nieve estaba un poco resbalosa.

Una vez en el collado, descansamos y comimos.  Tras la siesta seguimos subiendo por la cuerda unos cien metros más, para culminar el Nevero, donde tuvimos la oportunidad de rememorar los combates de la guerra civil, a la vista de las trincheras y de viejas alambradas.

La bajada del Nevero la hicimos al lado de la valla de piedra, como casi siempre, tomando luego una pista que abandonamos para adentrarnos en robledales de bajío y acabar al final pasando al lado del depósito de aguas de La Pinilla y por fin, de nuevo en la Ermita de Santa Marta. Por cierto, en la bajada Mamen, Javier y yo saltamos la valla de piedra, esquivando el pasar al lado de una manada de vacas, a pesar de nuestra conocida y natural torería, porque había un toro en trance amatorio con dos vacas y no era cuestión de entrar en litigios amorosos y de celos, máxime teniendo delante a un Otelo con cuernos.
 Creo que hicimos muy bien.

Despues, cervecita en el mismo bar de La Pinilla. 

Participantes:  Juana, José Antonio, Mabu, Carlos, Mamen, Joaquín y Miguel Angel (amigos de Mamen), Javier y yo.

Distancia recorrida: 17 km
Desnivel: 1150 metros.
Tiempo total empleado: 8 horas aproximadamente.

Fidel